domingo, 27 de febrero de 2011

El idioma de XX




El primer sonido que escuchamos fue el latido de un corazón. Quizás esa sea la razón: aquel ritmo quedó atrapado en nosotros, antes incluso de que fuéramos.

Escribir sobre The xx supone un reto difícil de afrontar. Sé que a veces mis lectores me tachan de vago. Sí. Esos dos. A veces no hay mucho que decir mientras suene la música. Ella se explica por sí misma. Habla un lenguaje universal que todos entendemos, aunque quizás no todos lo hablemos.

Las ondas de radio invaden el espacio. Se alejan a toda velocidad de la Tierra y se pierden en rincones, estrellas, galaxias y lunas. Incluso pueden adentrarse en aquel agujero negro de allí.

Si los extraterrestres del otro lado escuchan uno de estos temas, dentro de generaciones, cuando nosotros no seamos más que polvo y fotos, entenderán, igualmente, que ésto es, simplemente, bueno. Que mereció la pena. Que lo sencillo es vecino de la verdad.

The XX son un grupo de cuatro jóvenes del sur de Londres que se encerraron en el estudio, a media luz, durante la noche. Y parieron canciones que, precisamente por ello, han de ser escuchadas de noche. Es difícil de explicar, pero confiad en el criterio de un noctámbulo.

Escribir sobre The xx es complicado. Al escucharlos los sentidos son sedados con una morfina inyectada en tímpano. Hipnosis auditiva. Bailar a cámara lenta, cuando la voz es un susurro. Y parece que hacer música es sencillo. Natural. Innato.

Entiéndelo. [.]

Aquí tienes cuatro oportunidades.

P.D.: Vaya, me ha salido una especie de artículo sobre antropología musical.





jueves, 24 de febrero de 2011

The Life & Times of Tim



Las desventuras de Tim se han convertido en el pasatiempo favorito de los cachondos que han tenido la suerte de conocerlo, muchos de chiripa, muchos boca a boca. Espero que este último sea el caso.

Esta serie estuvo en la parrilla de la HBO durante una temporada hasta que, como suele suceder, pagó los platos rotos de su formato, digamos, sui generis y se fue al garete. Reconozcámoslo, llegará un momento en que las audiencias más fiables serán las de internet. Gracias a él precisamente sobrevive y ya podemos disfrutar de la segunda temporada.

Y respondiendo a vuestra pregunta... ¿quién es Tim?

Tim es un buen chico. Vive en Nueva York. Trabaja en Omnicorp. Tiene una novia. Pero Tim es especial porque siempre, siempre, siempre acaba metiéndose en problemas. Lo pretenda o no lo pretenda.

Como en este episodio, donde Tim tiene que mentir para defender la intimidad de su jefe, confesando ante toda la oficina que es él quien se ha cagado en el ascensor. O como este otro, donde se ve forzado a echar un pulso con una anciana para demostrar que es lo suficientemente fuerte como para abrir la salida de emergencia del avión.



Ése es Tim.

¡Disfrutadlo!

miércoles, 23 de febrero de 2011

King of Spain



Este tipo es del Polo Norte, pero tiene voz adylanada y algo de Cash, y quiere ser el Rey de España. Este tipo, este batiburrillo musical, se merece una escuchada.

lunes, 21 de febrero de 2011

El arte y la llave



Hay personas que abren puertas invisibles.

Que insertan en la cerradura
la llave que ellos mismos se forjaron.

Que supieron que para conseguir visado,
era preciso viajar en solitario.

Y se colaron por ella,
Y atravesaron el umbral
bajo el arco de su estrella

Y más allá,
al otro lado,
entrevieron cosas
que nosotros ni siquiera podíamos imaginar.

Cuando volvieron entre nosotros
ya no eran humanos, sino otra especie;
otro ser nuevo que en la oscuridad,
quiso dar un paso al frente.

De algún modo,
allí se liberaron de sus temores innatos
y a sus pies murieron las cadenas,
y cuando rugieron,
el miedo tuvo miedo
y cuando se inspiraron,
durante un milímetro de tiempo,
tuvimos fé,
y supimos
que la verdad existía
porque la estábamos mirando.

Ellos,
cruzaron esa puerta invisible,
y de lo que tras ella había,
nos trajeron un pedazo.

Yo también quiero tocar el sol
y robarle un rayo.

---

Esta voz me ha dejado completamente estupefacto.

Alcohol en biberón con Johannes Nyholm



Éste es un extracto del corto Las Palmas de Johannes Nyholm, un animador y realizador de pequeñas piezas que merecen la pena ser vistas.

Espero que las guiris finesas que visitan las Canarias capten el mensaje; tened mucho cuidado con los granos de maíz. La naturaleza es sabia y repele la comida que tan sólo sirve para hacer esponja.

Y que viva la riñonera.

Appendix

Desde hace tiempo he llegado a la conclusión de que hay una especie de "Movida Nórdica", una curriente cultural muy potente que fluye de manera constante en los subterráneos de lo comercial y que no deja de crear monstruos como éste. Con estilos absolutamente diferentes entre sí. Sin ir más lejos, Suecia es la tercera mayor exportadora de música del mundo, tan sólo detrás de Estados Unidos e Inglaterra.

The Knife - Heartbeats from Johannes Nyholm on Vimeo.

viernes, 18 de febrero de 2011

Irina Werning y aquellas fotos olvidadas






Via Yonkis.com,

Esta argentina viaja al pasado de los retratados dándole a la foto actual el toque retro de la original. No importa si estaban borrosas, o mal iluminadas.

Me ha alegrado el día este trabajo. En primer lugar, porque no es nada sencillo imitar una fotografía: el grano, la iluminación, el encuadre, el enfoque, la localización, los complementos, el gesto, el color... y en segundo lugar, porque tiene algo de metafísico. Éramos nosotros, y todos nuestros rasgos estaban ya ahí, desde el principio. ¿Quién era ése y quién es ahora éste? ¿Ha cambiado todo, o no ha cambiado nada?

Ya lo plantea el famoso aforismo de Heráclito: "En el mismo río entramos y no entramos, pues somos y no somos [los mismos]".

Unas pocas veces, quizás no más de dos o tres en mi vida y muy espaciadas en el tiempo, he tenido la bizarra ensoñación de que me cruzaba por la calle con el niño que fui. O conmigo mismo dentro de cuarenta años, viejo y oxidado. Incluso me ha parecido reconocer a mi madre en una joven que viajaba en el autobús de al lado. Son sensaciones súbitas, intensísimas y carentes de explicación. Pero el otro nunca me reconoce, ni parece verme, y rápidamente desaparece antes de que yo pueda hacer nada, ni siquiera reaccionar.

Disfrutad las fotos.

BACK TO THE FUTURE, DE IRINA WERNING

miércoles, 16 de febrero de 2011

Historia del Matasuegras en Ché Mayor

Aquel guateque era un cuchitril hasta las trancas de cachivaches. Esquivando meteoritos en forma de chavales, me papeé un cagané de chocolate algo chuchurrío, entre otras lamerucerías, y pedí un güisqui con Aquarius, mi última invención.

Supongo que fue culpa de los berberechos, porque al día siguiente me puse pachuchísimo. Mi pichurri me dio la chapa así que me puse la chupa y me fui a comprar una japuta. En la pescadería me colé y ésto no debió agradarle precisamente al fantoche que daba la vez, un armario empotrado que tenía los machos bien puestos. Me dio el chulo tal cachete que me dejó el ojo del color del azabache. En otras palabras, me dejó el ojo de arriba como el de abajo. Vaya escabechina, aquel tipo estaba mal de la azotea, así que, al borde del telele, me alejé dando tumbos.

Fuera caían chuzos de punta. Yo, mal apertrechado, chorreando y sin capucha, pisé un charco y para más inri, se me metió una china en la chancla. La mala visibilidad hizo que tropezara con un chaflán y estampara la tocha en una plasta de chucho. Una torta sobre tarta.

Hecho un adefesio, llegué a casa con la única intención de dormir como un ceporro. Para mi desdicha, me topé con el mamarracho de mi suegro; el meapilas maximus, sorbía con pachorra un pacharán bajo mi techo. Todo lo decía en tono de chanza y pronto me regaló una de sus cuchufletas. Incluso durante el entierro de su parienta, comenzó a troncharse de la risa, a chapurrear en gabacho macarrónico mientras chupaba un palulú y, finalmente, remató la jugada el muy chalado soltando otro de sus chascarrillos:

-¡EL VIVO AL BOLLO, EL MUERTO AL HOYO!" -gritó, ante el bochorno de la pequeña bourgeoisie.

-¡CHITÓN, VIEJO CHOCHO! -le espetó mi chica-. ¡Esta paparrucha, este chiste chabacano no ha lugar en el camposanto! ¡Retira lo que has dicho ahora mismo a medio metro del nicho!

Y así acabó el sepelio; ella con berrinche, él haciendo el chinche, mientras de fondo, en algún lugar, se oía de un caballo... su relinche.

En fin, que yo seguía pocho y no estaba para guasas, pero él no persistía en su energía. Con toda parafernalia se pintó un bigote en el cogote, asió a mi caniche por la ingle y juntos dieron un recital de ése antiguo arte del chotís.

Era aquel un hombre de cuerpo achaparrado, de napia chata y chepa amochilada, pecho de palomo y michelines hasta en la córnea. Su calva prodigiosa había servido de aeropuerto internacional a millones de moscas que a ella iban buscando un poco de relax. Se movía entonces mi suegro dando tumbos por el salón, en un estado de absoluta agitación, con el pobre chucho por corbata mientras bailaba y giraba y bailaba... hasta que... de repente... Iniesta marcó el gol. Aquel culpable chicharro fue el que, de un patatús, lo mandó al otro barrio. A mitad de la actuación.

Yo le llamaba "el matasuegras", y no creo que haya que explicar el porqué.

Descanse en paz, aquel hombre tarumba, que cayó, ya muñeco, en brazos de mi chaiselong.