viernes, 29 de enero de 2010

La vida de Alison



Hoy, es preciso darse un paseo virtual por las fotos de Jack Radcliff. Como todo padre novel, y más en su caso siendo fotógrafo, debió dejarse los dedos y los carretes disparando -y babeando- instantáneas a la reina de la casa, su hija Alison.

Sin embargo, con el paso del tiempo, ésta costumbre fue sistematizándose, de manera silenciosa, hasta convertirse en un proyecto, en una costumbre no pactada, o pactada en silencio, un contrato tácito entre padre e hija. El resultado, de cualquier manera, ha merecido la pena. De niña a mujer, pasando por varios cortes de pelo, cada uno acorde con un novio, he aquí, La vida de Alison