martes, 27 de febrero de 2007

Cigarros y Cervezas: Manifiesto de un mal dia





Hoy ha sido un dia horrible.

No entraré en más detalles...

Sólo diré que, mientras mi nariz se empapaba con el vaho del cristal del autobús, cuando sentía sobre mi espalda el tacto incómodo de cuatro desconocidos que se afanaban por no aplastar lo que quedaba de mí, mientras escuchaba una canción triste y oía de fondo la conversación más estúpida del mundo, mientras veía llover sobre la Gran Vía poco después de que anocheciera y observaba el hormigueo de gente en los pasos de cebra...

Hoy he tenido un mal día.

Minutos después, en un momento de silencio, ya frente al ordenador... con un cigarrillo humeando en el cenicero y otro entre los labios, he decidido abrir un jodido blog.

He perdido la batalla.

Mientras la alfombrilla de mi ratón hacía las veces de reposavasos de una cerveza, algo me ha empujado a hacer algo que llevaba tiempo rondando mi cabeza: un puto blog.

Tanto menosprecio por las "chorradas" que contaba la gente en los suyos, y he acabado sucumbiendo.

No se lo he dicho a nadie... ni falta que hace.

Me gusta pensar que aquello que aquí escriba caerá en saco roto, que estará ahí pero que nadie lo verá, que será como susurrar en un concierto de los Rolling Stones... y sin embargo, sé que mi ego engordará un par de kilos con cada visita, con cada comentario, con cada respuesta... si es que las hay.

Este blog va a ser mi terapia. El diario que de pequeño nunca escribí.

Claro... que de pequeño no conocía, ni la cerveza ni los cigarrillos.

He aquí la imagen que servirá de mantel a todo este blog.

Bienvenidos.