viernes, 29 de marzo de 2013

Diarios de Camboya

Como los parroquianos saben, y lamentan en repetidas cartas que atiborran nuestro buzón, este blog murió hace tiempo. Es un libro viejo, en el mejor sentido de la palabra. Hoy ha resucitado para volver a morir a los pocos instantes. Lo saca de la tumba una única intención; promocionar otro. Difundir la palabra. Llevo tres horas digitalizando cintas de video del archivo familiar, y tras verle actuar en "La barca sin pescador", ha sonado una nota en mi cabeza; Diarios de Camboya Y éste blog, como vampiro al amanecer, se va al nicho. Dejémosle en paz, al cabrón.

viernes, 8 de julio de 2011

Acaba una era. ¡La nueva os espera!



DO MAKE SAY THINK

lunes, 6 de junio de 2011

TraBip



La revolución comenzó por sus pies.

Eran sus cimientos, así que le pareció que el asunto tenía cierta lógica.

Se calzó dos zapatos de distinta camada y color y se hizo a la calle. Con paso inseguro, finalmente consiguió romper ése eje invisible y vertical de su propia simetría, aunque tan sólo fuera de manera superficial, aunque tan sólo se tratara de un breve paseo bajo el sol.

Esta pequeña revolución dió su fruto. Había desplazado su centro gravitatorio. Eran un par de micras, pero la distancia que recorría ésa nave de cambio en la entraña de su cerebro era abismal. Navegó a la velocidad de la luz de un hemisferio a otro, y como un conquistador, cruzó un inmenso vacío y descubrió un nuevo continente.

Echó anclas en las desconocidas costas de la sinrazón.

Ésta pequeña revolución desbloqueó su diafragma, y no es que pudiera respirar mejor, sino que por primera vez en su vida, respiró.

Quitó el freno de mano, amordazó su voz, abrió veredas nuevas en la selva y esperó tres días y tres noches bajo una secuoya para que algún rayo le partiera en dos.

La descarga alimentó la batería de su pequeña revolución. Se abrasaron sus ojos y cuando la costra se desprendió, observó en el reflejo de un arroyo la huella que le había dejado aquella sacudida bestial.

Su ojo derecho conservaba, al menos en apariencia, su estado habitual. Perduraba en su órbita aquel azul oscuro de mar encrespado.

Sin embargo, y he aquí la certeza del cambio, el iris de su ojo izquierdo había mutado. Había adoptado un color ambarado y fulgurante, con diminutas vetas amarillas diseminadas en su interior.

Éste hecho constituyó todo un éxito en la búsqueda su ruptura.

Se trataba de la prueba definitoria de su evolución, pues el eje de simetría contra el que siembre se batía, aquel que atravesaba su cuerpo de norte a sur y hasta entonces limitaba la proliferación de sus fechorías de arte, aquel eje y su régimen dictatorial habían sido finalmente derrocados.

Y el sentido de todas las cosas se replegó sobre sí mismo. Todas las palabras se arrugaron hasta que el plano del papel se volvió punto, y lo par podía ser impar, y lo blanco negro, la memoria era el olvido y la verdad era mentira y lo banal valía una vida, y todo era lo mismo pero distinto y en su nuevo orden de caos, no existía, o existía más que nunca... su contradicción.

Todo era cero. Uno era dos.

viernes, 8 de abril de 2011

Minilogue Animals

Minilogue - Animals from ljudbilden on Vimeo.



Creo que ahora tengo un poco más de epilepsia.

Put an apple on your head and smash it!

viernes, 11 de marzo de 2011

¿por qué STEREOLAB?



Porque parafraseando al esloganista de Risto; "Si la felicidad existe, viene y va". Y puesto que se si la hay se queda para marcharse, en estos días de montaña rusa de estados anímicos, cuando se queda hay que aferrarse a ella y un buen método para ello es emplear el pegamento STEREOLAB.

No me gusta desvelar canciones secretas, la Gran Reserva de mi heterogénea discoteca, porque como los lugares clandestinos, pueden perder su encanto cuando se ponen en oído de todos.

Sin embargo, como este blog no lo lee casi nadie mi conciencia se queda más tranquila. Yo grité las maravillas de Stereolab, pero nadie me hizo caso.

El tema "Lo boob oscillator" es vitamina soleada para afrancesados. No hace falta ser un Jovellanos para reconocer que la voz de Laetitia Sadier es un poema "à la langue française". Ni para disfrutar de la elongada tortilla instrumental en la que se convierte la canción a los dos minutos.

Y ojo que aquí el que suscribe más de una vez ha vilipendiado los patés, los morritos y las refinaduras de nuestros vecinos del norte. Sin embargo, ante la magnitud de este pequeño himno de la alegría, servidor se pliega, recupera su cordura y teclea un Control+Z en el historial de sus sandeces chovinistas.

Vive la contradiction!

*Como siempre, para los menos puristas, el tema de estudio:

domingo, 27 de febrero de 2011

El idioma de XX




El primer sonido que escuchamos fue el latido de un corazón. Quizás esa sea la razón: aquel ritmo quedó atrapado en nosotros, antes incluso de que fuéramos.

Escribir sobre The xx supone un reto difícil de afrontar. Sé que a veces mis lectores me tachan de vago. Sí. Esos dos. A veces no hay mucho que decir mientras suene la música. Ella se explica por sí misma. Habla un lenguaje universal que todos entendemos, aunque quizás no todos lo hablemos.

Las ondas de radio invaden el espacio. Se alejan a toda velocidad de la Tierra y se pierden en rincones, estrellas, galaxias y lunas. Incluso pueden adentrarse en aquel agujero negro de allí.

Si los extraterrestres del otro lado escuchan uno de estos temas, dentro de generaciones, cuando nosotros no seamos más que polvo y fotos, entenderán, igualmente, que ésto es, simplemente, bueno. Que mereció la pena. Que lo sencillo es vecino de la verdad.

The XX son un grupo de cuatro jóvenes del sur de Londres que se encerraron en el estudio, a media luz, durante la noche. Y parieron canciones que, precisamente por ello, han de ser escuchadas de noche. Es difícil de explicar, pero confiad en el criterio de un noctámbulo.

Escribir sobre The xx es complicado. Al escucharlos los sentidos son sedados con una morfina inyectada en tímpano. Hipnosis auditiva. Bailar a cámara lenta, cuando la voz es un susurro. Y parece que hacer música es sencillo. Natural. Innato.

Entiéndelo. [.]

Aquí tienes cuatro oportunidades.

P.D.: Vaya, me ha salido una especie de artículo sobre antropología musical.





jueves, 24 de febrero de 2011

The Life & Times of Tim



Las desventuras de Tim se han convertido en el pasatiempo favorito de los cachondos que han tenido la suerte de conocerlo, muchos de chiripa, muchos boca a boca. Espero que este último sea el caso.

Esta serie estuvo en la parrilla de la HBO durante una temporada hasta que, como suele suceder, pagó los platos rotos de su formato, digamos, sui generis y se fue al garete. Reconozcámoslo, llegará un momento en que las audiencias más fiables serán las de internet. Gracias a él precisamente sobrevive y ya podemos disfrutar de la segunda temporada.

Y respondiendo a vuestra pregunta... ¿quién es Tim?

Tim es un buen chico. Vive en Nueva York. Trabaja en Omnicorp. Tiene una novia. Pero Tim es especial porque siempre, siempre, siempre acaba metiéndose en problemas. Lo pretenda o no lo pretenda.

Como en este episodio, donde Tim tiene que mentir para defender la intimidad de su jefe, confesando ante toda la oficina que es él quien se ha cagado en el ascensor. O como este otro, donde se ve forzado a echar un pulso con una anciana para demostrar que es lo suficientemente fuerte como para abrir la salida de emergencia del avión.



Ése es Tim.

¡Disfrutadlo!

miércoles, 23 de febrero de 2011

King of Spain



Este tipo es del Polo Norte, pero tiene voz adylanada y algo de Cash, y quiere ser el Rey de España. Este tipo, este batiburrillo musical, se merece una escuchada.

lunes, 21 de febrero de 2011

El arte y la llave



Hay personas que abren puertas invisibles.

Que insertan en la cerradura
la llave que ellos mismos se forjaron.

Que supieron que para conseguir visado,
era preciso viajar en solitario.

Y se colaron por ella,
Y atravesaron el umbral
bajo el arco de su estrella

Y más allá,
al otro lado,
entrevieron cosas
que nosotros ni siquiera podíamos imaginar.

Cuando volvieron entre nosotros
ya no eran humanos, sino otra especie;
otro ser nuevo que en la oscuridad,
quiso dar un paso al frente.

De algún modo,
allí se liberaron de sus temores innatos
y a sus pies murieron las cadenas,
y cuando rugieron,
el miedo tuvo miedo
y cuando se inspiraron,
durante un milímetro de tiempo,
tuvimos fé,
y supimos
que la verdad existía
porque la estábamos mirando.

Ellos,
cruzaron esa puerta invisible,
y de lo que tras ella había,
nos trajeron un pedazo.

Yo también quiero tocar el sol
y robarle un rayo.

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Esta voz me ha dejado completamente estupefacto.

Alcohol en biberón con Johannes Nyholm



Éste es un extracto del corto Las Palmas de Johannes Nyholm, un animador y realizador de pequeñas piezas que merecen la pena ser vistas.

Espero que las guiris finesas que visitan las Canarias capten el mensaje; tened mucho cuidado con los granos de maíz. La naturaleza es sabia y repele la comida que tan sólo sirve para hacer esponja.

Y que viva la riñonera.

Appendix

Desde hace tiempo he llegado a la conclusión de que hay una especie de "Movida Nórdica", una curriente cultural muy potente que fluye de manera constante en los subterráneos de lo comercial y que no deja de crear monstruos como éste. Con estilos absolutamente diferentes entre sí. Sin ir más lejos, Suecia es la tercera mayor exportadora de música del mundo, tan sólo detrás de Estados Unidos e Inglaterra.

The Knife - Heartbeats from Johannes Nyholm on Vimeo.